Hacerse a un costado a tiempo. O a destiempo. Pero hacerse a un costado. Odiar es gratis, pero eso no quiere decir que se tenga que hacer uso y abuso de esa clase de (des)sentimientos. No es mi culpa (ni tampoco tuya). Prefiero pensar que no fue culpa de nadie y que algunas cosas pasan porque simplemente (te/me) tienen que pasar. Hacerse a un costado, dar vuelta la página, terminar de leer el último capítulo al que nunca quisiste llegar para no sentir ese sabor amargo al cerrar la tapa de un libro malparido. No me gustan los odios, no me gustan los rencores, no me gustan las redes pegajosas.
Soy cursi... y sí, me gustan (y prefiero) las historias de amor.
0 comentarios:
Publicar un comentario