Padre es el que lo cría
Estas palabras no tan sencillas las dijo hoy en la mesa un hombre simple, de manos curtidas y, al parecer, ideas bien acomodadas. Esas palabras sirvieron de disparador para eso que, así como surgió tempestivamente mientras leía un libro, olvidé por unos días gracias a esa maravilla que mi psychoanalista llamaba mecanismo de autodefensa. Ese libro poco y nada tiene que ver con todo lo que ocurrió inmediatamente después de haberme tropezado con un nombre que, contra mi deseo y el de muchos, dejó su huella en algunos de los caminos que elegí transitar. Ese nombre me dio electricidad en las manos, me nubló la vista y me hizo apretar con fuerza los labios. Y el libro terminó en penitencia por algo que no había hecho.
Como quien no quiere la cosa, le reclamaron las fotos que supuestamente ya había visto. Vos estas fotos ya las viste, pero yo no, y me gustaría verlas. Como quien no quiere la cosa, se puso a ver las fotos con ella. Se dio cuenta de que esas fotos en particular no las había visto nunca, tampoco podía establecer desde cuándo, cómo y, mucho menos, por qué esas fotos existían. Había caras conocidas, otras no tanto, y otras directamente olvidadas. Mecanismo de autodefensa lo llamaba su psychoanalista. Las fotos las pasó rápido, total ella no estaba y todo se veía muy aburrido, acartonado. ¿Dónde están las caras felices? ¿Qué estaban festejando? Vos no estabas, pero ¿por qué no estabas? No me acuerdo... No tenía por qué estar ahí. Tampoco hubiese querido estar.
Y después siguieron las otras fotos. En esas fotos sí se vio, se encontró y se gustó a sí misma. Se dio cuenta de que se quería, que los quería a ellos, y que ellos también la querían. En la familia no se nace, la familia se adopta
Es posible que ese hombre simple, de manos curtidas y, al parecer, ideas bien acomodadas, nunca lo sepa. Pero hoy, en la mesa que compartían, demostró que el alimento también está en la musicalidad de las palabras.
*A la merde con la familia del agua saborizada
14 comentarios:
Pará, pará.. me acabás de matar la fantasía de la familia de agua saborizada.. en serio no es verdad?
No es una buena noticia para un lunes..
No, ya está. Me arruinaste la idea. Ahora voy a ver si me quedo con la de pasta de dientes. Tratá de no publicar nada al respecto, por favor.
Beso
Nadim: Lo dejo a tu criterio...
Pd: me edito, por las dudas.
Nadim: bueno, pero lo del agua saborizada es un detalle menor...
Qué editaste? Yo veo todo igual, excepto por la PD...
El texto, el tessto, la testa...
En la familia no se nace, no. Se nace entre seres humanos que nos fecundaron, nos cargaron por 9 meses y nos parieron. Nada más. Un hecho biológico que solo nos deposita en este mundo.
Pero existen esos que nos adoptan y que adoptamos. Esos, los que honran la palabra familia.
[claro que era un detalle menor]
¡Ínfimo! Y con lo fea que es... el agüita digo, no la familia.
Saludos
Que bueno, y que cierto.
"Tus padres, no pensaban en vos, cuando te concibieron", me dijo mi ùnico amigo, hace años.
Y tenìa razòn.
Se es padre, por otras razones, mucho màs importantes.
bien escrito.
un abrazo.
Todo un tema el de la familia, sobre todo cuando una se pone a reflexionar en qué consiste el amor de sus progenitores. Porque cuando una se encula con ellos la frase mágica que brota de sus labios es "nunca les faltó nada". Entonces me pregunto si se confunden los tantos o para ellos el gesto más auténtico de cariño es el de sus manos desembolsando la billetera.
Del hecho biólogico de parir al hecho emocional de querer hay un largo trecho. Y del hecho emocional de querer al hecho material de desembolsar, también.
Me gusta tu blog, Siciliana.
Saludos.
Me llaman mucho la atención las respuestas a este post. También me llama la atención darme cuenta de que quise decir una cosa y di tantas vueltas que, al parecer, terminé diciendo otra completamente distinta. Esta manía de decir entre líneas...
Gaucho: gracias por pasar a dejar su granito de arena (y por hacerme reír con cada notificación que me llega desde ese otro blog abandonado en el que ustett no da el brazo a torcer)
Laura: Bienvenida y gracias por lo que me decís :)
Sí, sé que no tenía mucho que ver con el texto, pero bueno, leí familia y, a partir de los demás comentarios, me expresé, ja.
Laura: creo que una vez se lo dije a un blogger (que pasó una vez y me parece que leyó mi respuesta y no volvió más). Entonces aclaro. No es con mala onda que lo digo (al contrario)... pero a mí me encanta que vengan y digan cualquier cosa.
Saludos!
jaja Nunca sentí que fuera con mala onda, pero me pareció pertinente aclarar por qué hice un comentario tan agarrado de los pelos.
Saludos!
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