31 de julio de 2011

Quiero encontrarme con vos y con las otras, con quienes siempre nos encontramos los domingos, lunes o miércoles (o cualquier día de la semana en el que no haya nada mejor que hacer). Quiero encontrarme con vos y con las otras porque es domingo y están los resultados de las votaciones y mis viejos votaron al bigote nefasto y yo vivo bajo el mismo techo y nadie tiene la posta de cómo se impugna e ¿impugnar para qué? Igual después nos tomamos un cafecito y terminamos hablando de mi amiga, la lesbiana, y mi vieja dice que ella "no parecía tener esas tendencias", lo que me hizo cuestionarme si yo sí parezco "tener esas tendencias" y qué pensará mi madre de mí, de mis polleritas, de mis botas, mis medias, y mi pelo corto a lo garçon. Garçon que es tan peligrosamente parecido a Garca, pero ese es otro tema. Y quiero encontrarme con vos y con las otras a pesar de este frío de nieve que no llega y se pasa todo el día entre café y bomboncito, sos un bomboncito que me vuelve loca, chocolate que se parece a una tita excesivamente cara y un mate que al final nadie cebó. Después del ultracatolicismo de los padres de mi amiga, la lesbiana, la que no parece "tener esas tendencias" (pero yo sí), cruzo la calle y vuelvo a la notebook donde te busco. En realidad las busco a las tres, pero con eso de que vos estás lejos y la otra vive frente al lugar de encuentro y la otra ni siquiera se digna en contestar los mensajes y la otra soy yo, la de las tendencias... te busco a vos. "A las 20 nos encontramos ahí". A las 20 porque es amable, porque no es ni muy muy ni tan tan y nos viene tan bien a todas empezar tan temprano y terminar siempre tan tarde, con los bolsillos jadeantes a punto de quedarnos a lavar los platos. Pero no. "Llego a las 21, antes quiero ir a misa". No te preocupes, lindura, a las 21 está muy bien, nosotras te esperamos ahí abajo, donde sopla el viento como en ningún otro lugar. Te esperamos nosotras, las dos, las dos putitas que solo quieren juntarse para hablar de pitos y conchas y sexo, mucho sexo. No te preocupes, te esperamos la lesbiana y la ninfómana después de misa. Después de misa, queremos que nos cuentes de aquella vez que volviste a soñar conmigo. Después de misa, nos volvemos todas mojadas a casa, no te preocupes. Te esperamos con ansias.